Gobiernos locales en Bolivia se pintan de mayoría indígena

LA PAZ (AP) — Decenas de indígenas, muchos de ellos opositores al presidente izquierdista Luis Arce, asumieron como autoridades locales tras los comicios regionales de marzo en una expresión de la diversidad cultural, social y política del complejo escenario boliviano.

Damián Condori, indígena quechua, juró como gobernador de Chuquisaca. Santos Quispe, de origen aymara, lo hizo por La Paz y Nicolás Montero del pueblo guaraní asumió como presidente de la Asamblea Legislativa de la sureña provincia de Tarija. Junto a ellos juraron alcaldes, gobernadores concejales, asambleístas de todos los grupos sociales y culturales en este país con una población de origen mayoritariamente indígena.

“Brillaron los ponchos, los trajes, las polleras y los vestidos”, escribió en una nota editorial el diario Página Siete para mostrar la variopinta y multitudinaria celebración que se vivió en las 10 ciudades más grandes del país a pesar de las restricciones por la pandemia.

Durante los casi 14 años de gobierno del primer presidente indígena Evo Morales (2006-2019) la mayoría de los originarios militaban en el gobernante Movimiento al Socialismo (MAS). Pero ahora están en todas las fuerzas políticas y muchos son disidentes de ese partido como Condori y la alcaldesa de la ciudad de El Alto, Eva Copa, de origen aymara. También la diversidad étnica está representada en la Asamblea Legislativa de 130 miembros.

“El desafío ahora es garantizar la gobernabilidad del país”, dijo el profesor de Ciencia Política, Carlos Cordero.

Los bolivianos todavía buscan dejar atrás la profunda división que sumió al país en su mayor crisis política de los últimos años tras las fallidas elecciones de 2019 en las que Morales buscaba un cuarto mandato. Los comicios fueron denunciados internacionalmente como fraudulentos lo que derivó en un estallido social que dejó 36 muertos y obligó a renunciar a Morales.

Un año después su heredero político y exministro de Economía, Luis Arce, ganó los comicios por una holgada mayoría.

Pero la convivencia política se anticipa reñida. La fragmentada oposición gobierna la mayoría de las gobernaciones y alcaldías mientras el gobernante MAS -que lidera Morales- controla los órganos legislativos y, a diferencia de la oposición, es el único partido con presencia nacional.

Mientras los opositores festejaban en las plazas, Arce envió un mensaje durante un encuentro con indígenas del sur del país. “La derecha no duerme hermanos, la derecha está ahí, quiere desestabilizarnos. Por eso (necesitamos) unidad hermanos”, dijo.